El constante reto de hablar en público

En estas últimas semanas en particular, he tenido una serie de presentaciones que me han llevado a pasar buena parte de mi tiempo preparando mi material y repasando puntos en muchos casos nuevos; también he pasado tiempo investigando y leyendo sobre nuevos conceptos dado que algunos de los tópicos eran nuevos. Como parte de todo esto, y como un proceso de reflexión de lo que me funciona y lo que no, se me ocurrió escribir este post, la verdad, no quiero ser pretencioso, no es mi afán “dar lecciones” de cómo hablar en público, creo que sólo el hacerlo muchas veces lo puede ayudar a uno de manera eficiente, sino más bien, contarles a manera de sugerencia las cosas que a mí en lo particular me han funcionado por si a alguien pudiera servirles. Así que, aquí les van 😊

  1. Lea e investigue: Sí, para hablar en público, se necesita leer mucho e investigar. Esto es pura lógica, nada nuevo aquí; sin embargo, quiero hacerle hincapié en la lectura, lea mucho, ¿de qué? De todo; el punto es que enriquezca su vocabulario, nada peor que escuchar a un orador con un pobre uso de nuestra riqueza de vocablos, encima, le ayudará a cuidar su ortografía en sus presentaciones (si es que las usa como material de apoyo).
  2. Prepárese al 200%: hace mucho tiempo, recuerdo que un compañero que era muy hábil para hacer presentaciones me dijo “a mí, dame una ppt que no conozca y 10 minutos y puedo dar la presentación sin problemas” y en realidad le creo, es más creo que muchos pueden desarrollar esa capacidad y sentirse cómodo hacerlo; le recomiendo que se aleje de esa “sobradez”, si bien creo que uno hay temas que podría dominar más o menos bien como para hacerlo sin problemas debido a la experiencia, la inversión que sus oyentes están haciendo con el tiempo que le escuchan, merece que al menos usted los honre preparándose bien; además, la audiencia se da cuenta cuando el orador no está preparado y simplemente está manejando la situación.
  3. Respete a su audiencia: quienes lo están oyendo, pudieran estar haciendo otra cosa, pero han decidido escucharle, así que corresponda con una buena preparación y siendo empático, trate de entender el fondo de sus preguntas si es que alguna hace buscando dar la presentación que a usted le gustaría escuchar.
  4. Sobre su material de apoyo en la charla: He leído muchos artículos sobre qué material de apoyo se debe usar, si es correcto usar una presentación o mejor solo fotos, que más texto, que menos texto, que bullets, etc. Y he llegado a una conclusión, no existe una única forma, que hay que saber qué estilo se ajusta más al contenido que quiere presentar; así que mi mejor recomendación es que entienda su audiencia y el estilo que mejor soporta su material. Déjeme que le ponga un ejemplo, qué pasaría si durante su charla usted quiere hablar de cuál es su carro perfecto, y luego de dar dos o tres características, coloca la foto de un Ford Mustang porque es el que para usted es el carro de sus sueños, sin embargo, alguien en la audiencia mientras usted hablaba del carro perfecto se imaginaba un 4X4 más estilo Jeep porque es un aventurero, en el momento en que aparece la foto de su Mustang, su ideal de carro no cuadra con el de él y se arruina ese momento que había creado para soportar su discusión, por eso en esta charla, quizás una descripción de características generales más que una foto, hubiera creado un momento más propicio para capturar emocionalmente al oyente. Como dije anteriormente, en mi opinión, no hay mejor ni peor forma, hay unas que se adaptan más o menos a cada tipo de charla.
  5. Historias: de esto se ha hablado ya mucho, el tema de “storytelling” está muy de moda y no en vano, la verdad, hay una predisposición del ser humano por escuchar historias más allá de oír charlas; por algo nos capturan las películas bien dirigidas; los juegos con un buen guión y los amigos que saben contar bien las anécdotas de su fin de semana así que mi sugerencia es que revise bien el tema y vea cómo ciertas historias personales soportan el mensaje que quiere dar, insisto, no tiene por qué usar siempre ese estilo; pero en cierto tipo de conferencias pueden ayudarle a mostrar empatía con la audiencia, hacerlos más partícipes de su charla y enfatizar en el mensaje que quiere entregar.
  6. Practique: una y mil veces, y ante diferente tipo de audiencia, revise bien qué tipo de mensajes van con qué contenido; entienda su estilo, vea cómo se siente más cómodo, revise su material las veces necesarias, en fin; esto es como andar en bicicleta, a medida que lo hace más, se atreverá a manejar situaciones más complejas y audiencias más retadoras.
  7. Después de todo, pida opiniones: Al terminar sus charlas, siempre pregunta a quien le tenga más confianza cómo lo hizo, en qué puede mejorar, ¿fue interesante oírlo? ¿Considera que fue una buena inversión de tiempo? Este tipo de preguntas le ayudarán a mejorar, claro, si toma la retroalimentación como lo que es, un regalo; esto también hay que aprenderlo, no todos lo tomamos de la misma forma. Sea bueno o sea malo, acéptelo de buena gana, de todo se aprende.

Como siempre, estas son simples recomendaciones que me atrevo a darles porque son las que me han funcionado; no quiero con esto decir que lo hago bien; aún creo que debo mejorar mucho, pero en el camino también he aprendido; todavía me muero de nervios antes de cualquier evento, pero a medida que me preparo mejor, me siento más capacitado para manejar mis charlas.

Espero que les sirvan 😊

¡Abrazo!

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *