Hace algunos años, me animé a escribir un poco sobre el rollo de redes sociales y lo raro y nuevo que habían resultado para mí las mismas. En un momento el asunto no me gustó mucho, luego abrí una cuenta de Hi5, para terminar usando Facebook y Twitter con más frecuencia. Debo admitir que al principio generaron en mí un poco de apatía, luego me empecé a sentir más cómodo y creo que en algún punto generaron algo de adicción, en este momento; según yo, estoy en una etapa más madura de su uso, y creo haber visto y usado tanto, que me animo a escribir este post como una serie de observaciones sobre su utilización, no pretendo darles un decálogo de cómo deben usarlas, honestamente no es esa mi intención; más bien, una serie de puntos reflexivos sobre los aspectos que para mí resultan más importantes a la hora de utilizarlos, yo mismo he sufrido las consecuencias de no seguirlos. Bien, veamos si logro aportarles algo:
1. Antes de postear, piense un poco
En general, colocar una foto o un comentario es lo más sencillo de hacer, pero antes de dar el último “enter”, piense un poco; para mí en general hay tres preguntas sencillas que he estado intentando responder, antes no lo hacía y puede ser que haya puesto algo ofensivo sin intención, las peguntas son:
a. ¿Ofendo a alguien puntual con mi comentario?
b. ¿Qué pasaría si algún jefe o futuro empleador ve mi comentario/foto?
c. ¿Involucra algún tema delicado del cual no poseo toda la información?
Puede ser que aún consciente de que se ofenderá a alguien o se desea opinar sobre un tema delicado como por ejemplo política o religión,se coloque el comentario, allí es donde viene otras recomendaciones, como el uso de filtros para que la información no deseada llegue a personas que puedan malinterpretarla.
2. Por más que esté enojado y molesto, evite decir cosas ofensivas.
Si le pasó a Zuckerberg, por qué no habría de pasarle a usted?; puede que alguna situación le moleste o se vea en la necesidad de poner algo; cuente hasta… el número que sea, el asunto es que se le pase. No diga nada de lo que después pueda arrepentirse, siempre existe la oportunidad de retirar un post, pero si la persona ofendida lo vio, le podría traer consecuencias innecesarias. Tampoco coloque comentarios en un estado eufórico, a menos que tenga tiempo de revisar mi punto número 1 y responderse las preguntas, o en un estado ebrio.
3. Los filtros están allí por alguna razón
Honestamente, no tiene que ver los posts de tooooodas las personas, y siendo un poco rudos, hay muchos que no aportan, o tienen temas tan recursivos que uno los lee y piensa “este siempre con lo mismo”; encima, como todos, a veces publicamos sin pensar y dado que esto es un poco “apersonal” y no todo mundo le da un buen sentido a lo que se dice, resultan bastante repetitivos. Hace algunos días, mi esposita me decía “es que me duelen mucho los comentarios de xyz” y yo le respondí “y vos todavía los lees?”, un par de filtros y asunto arreglado; si algún día se le ocurre a uno consultar si la persona ya cambio de tema pues va y lo consulta puntualmente para ver si amerita volverlo a leer, curiosamente, yo no he quitado ninguno de los filtros que he puesto, ninguno ha merecido la pena. Mi punto aquí es, no necesariamente tiene que remover a la gente porque no le gusta lo que escribe, los filtros son una excelente opción para optimizar el tiempo que uno puede invertir en las redes sociales, en lo particular tengo un tiempo asignado para leerlas y quiero sacarles el máximo provecho; tampoco estoy diciendo que uno filtra a las personas con las cuales no comulga, aún en criterios dispares uno puede sacar siempre algo positivo, me refiero a las cosas que en realidad no te aportan o te pueden llegar a ofender incluso. Para poner un ejemplo sencillo, tenía un contacto de una persona, que aprecio un montón, y el contacto en el Facebook para mí era valioso, pero que de un tiempo para acá se había dedicado a vender productos de una marca conocida de batidos para adelgazar, así que toooooodos los días publicaba lo maravilloso que eran los batidos y cuál era la oferta del día, honestamente, después de un mes de leer lo mismo, un filtro me ayudó a no ver más sus post.
4. No todo mundo tiene que ver todos sus posts
Los grupos de seguridad y privacidad están allí por algo, úsenlos!!! Esto es algo que empecé a usar recién y la verdad, me ha servido bastante. Si son como yo, deben tener bien identificados los gustos de sus amigos y saber qué podría molestarles a uno más que a otros, no es necesario que se conozca bien a todos, sino tener cierto sentido común a la hora de publicar cosas para no ofender. Por ejemplo, vamos a suponer que hoy amanecí de malas contra el gobierno de turno, y se me ocurre poner en mi FB o Twitter algo contra el mismo, qué pasaría si se me ocurre poner que tooooodos los del gobierno son unos aquí o allá, puedo pasarme llevando a todos en la colada sin ser necesariamente cierto; o bien, si un día se me ocurre empezar a escribir sobre algún tema en particular que sé que le interesa sólo a un grupo reducido; pues hago un grupo y publico cosas sólo para dicho grupo, no es necesario que todos se enteren de lo que estoy pensando sobre un punto determinado. En mi caso particular, tengo sólo tres grupos, uno genérico, uno de no visibilidad y otro de oficina, este último para ser honesto, no lo he usado.
5. En cuanto a sus fotos personales
En mi Facebook, suelo colocar algunas fotos de mis hijos, y compartir algunos de los momentos que me parecen podrían gustarles a las personas que me quieren; esto, podrá resultarle totalmente irrelevante a los contactos con los cuales tengo menos comunicación y sobre todo que no les interesa en lo más mínimo mi vida personal. Dichas fotos las pongo sin esperar que alguien le dé un “like” o coloque algún comentario; mi recomendación es; si van a poner fotos personales háganlo sin esperar ningún comentario de la misma y no se ofendan si la gente no lo hace. El rollo de los “like” resulta ser adictivo en algunas ocasiones, y cuando se colocan cosas de aspecto personal; pueden resultar una prueba de aprobación o empatía de las cosas que a uno le gustan, pero no siempre generan dichos sentimientos, de hecho, creo que lo más común es la indiferencia, y se debe ser lo suficientemente maduro para no sentirse ignorado o menospreciado. “Pero este qué exagerado, a dónde querrá llegar? ” podrían preguntarse; tengo dos hijos que adoro, uno más en camino en este momento que son la luz de mi existencia, todos saben que me muero por Adri y Mati, para mí son el mundo, pero debo estar consciente que para el resto del mundo, son sólo un tamagochi gigante, y está bien, hay que entender eso.
6. Menos peligrosas si se administran bien
Hay muchas personas que le temen a las redes sociales por diferentes motivos, el más común es por el asunto de la privacidad. Muchas de estas razones son válidas, pero la mayoría de ellas se pueden subsanar con una buena administración de su entorno, tener sólo a personas conocidas, colocar su perfil en privado, no colocar demasiada información de posición económica, etc. Existe un sinfín de recomendaciones, no quisiera hacer este post más extenso y mi mejor sugerencia es que revise bien las capacidades de la red social que utilice y busque información sobre cómo proteger su privacidad.
7. Al parecer, todos tenemos una faceta de psicólogos
Mucho cuidado con lo que uno escribe, al parecer, todos tratamos de inferir un poco más de lo que está escrito, y por otro lado, todos tratarán de entender las razones por las cuales uno publicó algo. Me he dado cuenta que en ocasiones publico cosas según yo banales, y alguien me ha preguntado en lo privado las razones para decir una u otra cosa, e incluso atrevido a imaginar situaciones que alentaron dicha publicación. Nada de malo en eso, y en mi caso rara vez pongo una cosa queriendo decir otra, pero hay temas delicados en donde meterse puede resultar contraproducente como trabajo, política, religión y deporte.
8. Sobre sus comentarios de asuntos de oficina
Evítelos; y evite hacer comentarios que se refieran a hechos, que todo mundo sabrá que son de su oficina!!! Dos situaciones distintas. Pongamos un ejemplo, qué pasaría si hoy resulta que tenía la entrega de un proyecto, voy atrasado y en una reunión de seguimiento resulto regañado. Puedo ir, sentarme y escribir directamente sobre el hecho por cólera o por frustración, pero lo que resulta igual de dañino es si voy y lo coloco de forma indirecta, por ejemplo “Como detesto a las personas que creen que pueden pasar sobre uno”, inmediatamente quien estuvo en la reunión o el mismo jefe lo relacionará al hecho, lo esté o no. Mi sugerencia es que se aleje de esos comentarios, si aún así insiste en hacerlos, por lo menos no sea tan novato, utilice filtros.
9. Sobre los Share o Retweets
Este último consejo quizás lo doy más como una súplica, jaja. En mi experiencia, trato de darle share o retweets a cosas que creo podrían interesarle a buena base de mis contactos, pero en general me alejo de cosas que me podrían traer polémica, aunque no sean míos. Mi súplica es, los retweets/shares cansan; me pasa con algunos contactos que se la pasan “compartiendo” información de determinados puntos, después de un tiempo, opto por filtrarlos. Ejemplo; y para ser fiel a los temas sobre los cuales hablo regularmente, hay un par de contactos que se la pasaban, muy amablemente ellos, retweeteando y haciendo share de contactos como @Noticias_FCB, o “Cules del Barca”, nada en contra de ambos grupos, y un par de vez en cuando no hacen daño, pero el día que me interese todo de ambos grupos, yo mismo me suscribiré, no tengan duda, pero ver cada post de los mismos compartidos por contactos míos, termina cansando.
Bueno, espero no haberlos aburrido, en general creo que las redes sociales llegaron para quedarse, casi imposible apartarse un poco del impacto de ambas en el quehacer cotidiano y resultan sumamente útiles como medios de información, o desinformación, según sea el caso; pero hay que usarlas con mucho criterio. Existen un par de cosas más que aún no entiendo mucho y por lo tanto decidí no escribir, como es la manía de los twitteros de “friquearse” por el número de seguidores que tienen o la costumbre de contar cuantos tweets llevan; pero quizás hay algo aquí que me estoy perdiendo y por lo tanto no correré el riesgo de quedar como tonto hablando de algo que no comprendo.
Un abrazo a todos!


