Son las 11:32pm, me encuentro sentado en el asiendo 10D del vuelo 3823 de American Airlines (que como cosa rara no salió tarde) camino a Denver y mientras más de la mitad del avión duerme, yo tengo diez mil cosas dando vueltas en mi cabeza, entre pendientes de trabajo y familiares, algunas ideas de proyectos personales y un recuerdo muy especial para mi madre porque mañana es su cumpleaños.
Acabo de terminar de hojear las revistas Nexos, American Way y por último la Sky Mall, llena de productos tan interesantes como inútiles en algunos casos, y en otros, con un ingenio que asombra. Es en este punto en donde me detengo y pienso “qué creatividad la de esta gente” y poco a poco, el argumento deriva en “en qúé radica la creatividad?” y por qué la vemos tan poco en países como el mío, Guatemala (o como dirían por allí, “sólo para lo malo somos buenos”). Qué ha impulsado a gente como Newton, Einstein, Ford, a buscar respuesta a sus inquietudes y encontrar una manera ingeniosa de resolverlas, en qué radica el espíritu incansable de los Picasso, Bernulli, Da Vinci, Dalí, para crear mundos y asombrarnos con su espíritu incansable en busca de su forma particular de ver la belleza? Cuántas veces no hemos intentado resolver un problema o crear algo de la nada y de pronto nos vemos agobiados por la falta de respuestas terminando la búsqueda en un abandono que nos lleva a agrandar nuestro listado de pendientes? En qué radica el espíritu incansable de los grandes genios de esta y otras épocas para buscar saciar su curiosidad? y, lo que es más importante, cómo podremos inculcarlo en las nuevas generaciones? preguntas ambas complicadas porque creo que no existe una fórmula, sin embargo, el fomento del desarrollo de nuevas ideas o una mejor aplicación de las ya existentes, pueden ser la clave para que países subdesarrollados como en el que tuve la suerte de nacer, salgan adelante; sin embargo, en una sociedad como la nuestra en donde es más “pilas” el que trabaja menos y gana más, es más “abusado” el que consigue un puesto para pasar desapercibido, y la pérdida de valores como el trabajo bien hecho, la puntualidad, la honestidad y la honradez sucedieron hace buen rato, la creatividad y el desarrollo de nuevas ideas son prácticamente inexistentes.
El problema es que lo vemos en todos lados, cada vez son menos los empresarios que se apuntan a nuevas ideas, el desarrollo de las artes es bastante limitado, y la creatividad incluso para una industria como la publicidad brilla por su ausencia, y sujeta a una copia barata de productos en el exterior o a fórmulas encasilladas y que se reusan para cualquier cosa, de dicha cuenta vemos a las mismas chicas edecanes, promocionando desde bebidas alcohólicas, hasta baterías para juguetes, pasando por todo tipo de artículos, pero esa es otra discusión.
Regresando al tema de la creatividad, me detuve a pensar, será que la gente creativa lo es porque tiene un problema qué resolver, o es creativa porque ya resolvió sus problemas y tiene tiempo para pensar? y llegué a la conclusión que ambos argumentos son válidos; que no hay excusa que valga para no dejar volar un poco la mente y ponerla a producir en lo que consideramos importante, sea valioso para otros o no (que es difícil que no lo sea, la mayoría de personas tenemos, a nivel básico, las mismas necesidades).
Vale la pena seguir pensando, cómo habilitar a las nuevas generaciones para desarrollen todo su potencial, sea para las artes o las ciencias, para el deporte o el estudio; ojalá nos demos cuenta en Guatemala algún día, del tremendo potencial que tiene nuestra gente, de que la mayoría somos buenos, o como diría Cabral, “un poco boludos pero buena gente”. En lo particular, seguiré pensando, cómo hacer para poner la ilusión y sueños de mis chiquitos a volar, cómo hacer para impulsarlos a no tener miedo y probar desarrollar sus sueños, yo ya tuve mi chance, y tan mal no me está yendo, toca cambiar para que mi mayor sueño, sea habilitar los de ellos, y en el viaje, todos ganamos.
Un abrazo a todos y no se cansen de pensar y crear!!!


